SISTEMA NERVIOSO



SISTEMA NERVIOSO

Dolor crónico


 

Dolor Crónico

El dolor crónico se define como el dolor persistente que no ha desaparecido o recurre con frecuencia incluso después de que hayan pasado seis meses. Si bien el dolor puede no ser constante, es el hecho dominante de la vida para muchas personas que sufren dolor crónico.   

Se trata de un dolor persistente que dura desde semanas hasta años. Puede ser causado por inflamación o nervios disfuncionales.

A menudo, el dolor crónico produce signos vegetativos (p. ej.: astenia, trastornos del sueño, disminución o pérdida del apetito, pérdida del gusto para la comida, pérdida de peso, disminución del libido, estreñimiento) que aparecen gradualmente. Cuando es constante y no presenta remisiones puede conducir a la depresión y la ansiedad e interferir con casi todas las actividades.

Los pacientes corren el riesgo de volverse inactivos, retraídos en el aspecto social y estar preocupados por la salud física. La afectación psicológica y social puede ser grave, hasta producir una pérdida de función en la práctica.

Algunos pacientes, sobre todo si no está actuando alguna causa netamente definida, presentan entre sus antecedentes el fracaso de los tratamientos médicos y quirúrgicos, la realización de múltiples pruebas diagnósticas (y duplicadas), el uso de muchos agentes (que a veces involucran abuso o adicción) y el empleo inapropiado de la asistencia sanitaria.

Tratamiento

Medicamentos

Estimulación eléctrica

Acupuntura

Terapia cognitivo-conductual y cirugía

Deben tratarse las causas específicas del dolor crónico. El tratamiento agresivo temprano del dolor agudo siempre es preferible y puede limitar o prevenir la sensibilización y la remodelación y, con ello, impedir la progresión hasta el dolor crónico.   

La estimulación de la médula espinal puede ofrecer esperanza para muchas de las 100 millones de personas, aproximadamente, que sufren de dolor crónico. La estimulación de la médula espinal envía impulsos eléctricos que activan las fibras nerviosas a lo largo de la médula espinal, enmascarando el mensaje de dolor que viaja al cerebro. Cuando esto sucede, la sensación dolorosa se reemplaza por una sensación calmante y hormigueante.
Los tratamientos psicológicos y conductuales suelen resultar prácticos. Muchos pacientes que tienen un deterioro funcional pronunciado, o que no responden a un intento razonable de tratamiento por parte de su médico, sacan partido del abordaje multidisciplinario disponible en un centro clínico para el dolor.

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